
Bayless ha dicho que, cuando le mostraron la idea por primera vez en 2008, lo primero que preguntó fue si estaría integrado de serie en las consolas Xbox 360 una vez se lanzase, y la respuesta de Microsoft fue dubitativa.
Según el ejecutivo, el lanzar un periférico así por separado, y no integrarlo en la consola desde ese momento en adelante, hace que el público de la consola se fracciones y que los desarrolladores se lo piensen dos veces a la hora de apostar por el periférico: "Cuando me gasto decenas de millones en un juego, lo último que quiero es perder el 90% de mi mercado", explica el ejecutivo.
Bayless fue jefe de estudio en Microsoft, pero también, anteriormente, había trabajado en Sega of America, participando a mediados de los 90 en el lanzamiento de la Megadrive 32X, el periférico que aumentaba la potencia de Megadrive.
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